OPUS DEI
Ocáriz recuerda al prelado Echevarría como un "hombre de corazón grande"
Roma, 15 dic (EFE).- El vicario auxiliar y general del Opus Dei, Fernando Ocáriz, presidió hoy en Roma el funeral del prelado Javier Echevarría, fallecido el pasado lunes, y le recordó como "un hombre de corazón grande" que "amaba la vida real".
"Monseñor Echevarría amaba la vida real, los hechos, las historias verdaderas y bellas de la misericordia de Dios", recordó Ocáriz durante el funeral, celebrado en la basílica romana de San Eugenio y al que acudieron numerosos fieles.
El vicario del Opus Dei aseguró que Echevarría era ante todo "un hombre de corazón grande, capaz de perdonar y de pedir perdón", fruto de la "gran luz" que supuso el fundador de la institución, san Josemaría Escrivá de Balaguer, en la vida del prelado.
En su opinión, Echevarría, fallecido a las edad de 84 años, "tuvo que responder al reto" de suceder al frente de esta institución católica a "dos santos", su fundador y santo Escrivá de Balaguer y al beato Álvaro del Portillo.
"Tuvo que responder a un desafío: ser el sucesor de dos santos. Estaba convencido de no estar a la altura. Pero, a la vez, tenía la fuerza espiritual y la valentía para ir adelante, sin perder nunca la esperanza", señaló Ocáriz.
El vicario recordó una de las frases más repetidas del difunto prelado: "¡Quereos mucho, que os queráis cada vez más!".
Estas palabras, en opinión del sacerdote, no solo fueron un estribillo que Echevarría repetía "especialmente en sus últimos años" de vida sino que representaba su forma de actuar, que resumió al afirmar que "impresionaba ver cómo quería a los demás".
Recordó "la naturalidad" con la que enseñaba a amar a los demás, rezando por asuntos como "la paz en Siria, las víctimas de calamidades naturales, los refugiados, los desempleados o los enfermos", por quienes siempre tuvo "una predilección particular".
Echevarría (Madrid, 1933) fue enterrado el miércoles en la cripta en la que reposan Álvaro del Portillo y Dora del Hoyo, en la iglesia romana de Santa María de la Paz, templo prelaticio del Opus donde también se encuentran los restos mortales de Escrivá de Balaguer.
El prelado murió el 12 de diciembre a los 84 años en la capital italiana a causa de una insuficiencia respiratoria, después de ser hospitalizado días antes en el policlínico Campus Bio-Médico a causa de una leve infección pulmonar, según explicó el Opus Dei.
Echevarría fue el segundo sucesor de san Josemaría Escrivá, quien fundó el Opus en 1928 y a quien conoció en Madrid para convertirse en su "custodio" o secretario personal desde 1953 hasta la fecha de su muerte, en 1975.
Durante este periodo viajó con Escrivá por toda Europa para impulsar el desarrollo de esta institución, una de las principales de la Iglesia Católica, conformada por alrededor de 90.000 miembros, la mayoría laicos.
Estudió comercio en San Sebastián, se doctoró en Derecho Canónico y en Derecho Civil, realizó cursos de especialización en el Tribunal de la Rota romana y, en 1954, concluyó los estudios eclesiásticos en el Colegio Romano Sanctae Crucis.
Fue ordenado sacerdote el 7 de agosto de 1955 y en 1994 fue nombrado obispo por Juan Pablo II.
Tras la muerte de Escrivá de Balaguer, fue designado secretario general del Opus Dei en sustitución de Álvaro del Portillo, que accedió al puesto de presidente general de la institución.
En 1994, cuando falleció el beato Álvaro del Portillo, Echevarría asumió la dirección del Opus Dei durante el período transitorio hasta la celebración de las elecciones para la elección de prelado, para lo que fue elegido ese año en primera votación.
Con el fallecimiento de monseñor Echevarría, el encargado de desempeñar el gobierno ordinario de la prelatura compete ahora al vicario Fernando Ocáriz.
De acuerdo a sus estatutos, deberá convocar en el plazo de un mes un congreso electivo que elija al nuevo prelado y el congreso deberá celebrarse en el plazo de tres meses.
La elección del nuevo prelado deberá ser posteriormente confirmada por el propio papa. EFE